Archivos del mes: 7 marzo 2010

Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo.

Resumen del libro de ese título, de Pascual Serrano, Ed. Península, Barcelona 2009.

NOTA: No es un resumen del libro entero, sino de sus capítulos primero y último. Los cinco intermedios son un repaso muy concreto a casos prácticos de manipulación informativa referida a cada uno de los cinco continentes. Espero que éste no sea de los resúmenes que te evitan acceder a un libro, sino de los que te empujan a leerlo.

Prólogo (Ignacio Ramonet)

Este libro es la prueba de que los medios desinforman. Su función es convencer, adherir al receptor a las ideas de los dominantes. Sin embargo, parece haber ya una cierta sensibilidad en la población frente a la manipulación mediática.

Plantea cómo funciona la nueva forma de la censura, la cual es propia del poder en sí, más allá de que se trate de una democracia o de una dictadura.

La ocultación de la información relevante sucede en un contexto de saturación de información banal, de bombardeo masivo. Ha sucedido como con la alimentación: del hambre al exceso, pero de productos insanos, que obligan al ciudadano consciente a buscar un circuito de distribución de alimentos orgánicos no dañinos.

El poder y la influencia de los medios llega a caviar de contenido la democracia, que acaba convertida en una competición entre empresas de relaciones públicas.

INTRODUCCIÓN

Los grandes temas del mundo están en los medios. Pero casi nadie entiende nada porque se nos da una información descontextualizada y sin antecedentes. Al final, hay dos tipos de ciudadanos, el mayoritario que consume mucha información manipulada y que en realidad sabe muy poco, y unas élites bien formadas que sí conocen la realidad; de éstas, unos defienden un sistema que les es beneficioso y otros, los críticos, se ven con problemas para conseguir llegar con su visión a la mayoría.

I – ASÍ FUNCIONA EL MODELO

Los periódicos y noticieros televisivos carecen de inspección o control de calidad, pese a que las normas generales de derechos humanos y las constituciones hablan del derecho a recibir información veraz y opiniones.

Es el emisor quien llama al periodista, le informa de lo que quiere, no le deja preguntar y no permite comprobaciones. Completándolo con pseudofuentes (las decorativas, las que ponen la ‘nota humana’, la ‘gracia’, que según estudios llegan al 23%), el periodista elabora un producto llamativo y que se entienda fácil. Al final del proceso, se consigue una población desinformada o creyente en datos erróneos (por ejemplo, que Sadam Hussein es el responsable del 11-S).

Ese periodista, carente de seguridad laboral, no puede quejarse y actuar de otra manera sin correr riesgo.

CÓMO SE SELECCIONA LA INFORMACIÓN

Los medios reciben cada día toneladas de información, por lo que es crucial la decisión de sobre qué se informa y a qué se le da prioridad para convertirlo en los asuntos del día (agenda setting). Para ello funcionan filtros:

FILTRO 1 : MAGNITUD, PROPIEDAD Y ORIENTACIÓN DE LOS BENEFICIOS DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

A finales del s. XIX y principios del s. XX, al industrializarse la prensa, dejaron de ser posibles los medios de comunicación de los trabajadores. Ya no podía crearse uno sin grandes inversiones que estaban fuera de su alcance. Cierto que pequeños medios locales pueden subsistir, pero aún éstos se nutren de las informaciones de las cuatro grandes agencias de noticias: Associated Press, United Press International, Reuters y Agence France Press.

Se fue produciendo una concentración de medios informativos en manos de empresas que poseían medios de distintos formatos (diarios, radios, televisiones, revistas, …). Pero ahora esos grupos son parte de grandes emporios económicos, industriales o financieros, para los que funcionan como un sistema de relaciones públicas, en el que se inyecta dinero con la publicidad del grupo y en la que se aumenta la tirada con regalos al comprador.

FILTRO 2 : LA PUBLICIDAD COMO FUENTE PRINCIPAL DE INGRESOS

Si inicialmente el periódico se financiaba con el precio de venta, al entrar la publicidad ésta trastorna el mercado. Quien es usado como medio por los anunciantes, puede permitirse invertir más, e incluso bajar sus precios. Quien apenas consigue publicidad es más caro y debe cobrar menos por los anuncios.

¿Son los anunciantes neutrales y por tanto funcionan correctamente las leyes del mercado? En primer lugar, el público objetivo de la publicidad es muy diferente, así que obtendrá más anuncios el medio que se dirija a la gente más rica, más gastadora. En segundo lugar, es falso que los anunciantes no tengan ideología o no cuiden que las noticias del medio no les dejen en mal lugar. Se nota especialmente allí donde el sistema (por ejemplo, las televisiones en latinoamérica) funciona con patrocinadores por programa: habrá espacios críticos que jamás encuentren un patrocinador.

El sistema ha cambiado: el medio no nos vende información a nosotros. El medio nos vende, como público objeto de publicidad, a los anunciantes. Lo que contribuye a que el medio rebaje la calidad de la información, o la banalice, o la llene de basura, si eso le da más audiencia que vender a las empresas anunciantes.

FILTRO 3 : EL SUMINISTRO DE NOTICIAS A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

En el mercado hay que reducir costes, y es mucho más barato enviar a un periodista a una rueda de prensa que hacerle investigar. Las fuentes institucionales u oficiales pueden suponer más del 65%. Por esa vía, esas fuentes deciden de qué se habla; y, por tanto, de qué no. Son además fuentes interesadas, partes en el asunto. Al final, los medios están hablando sobre lo que nos dicen de lo que pasa, y no sobre lo que pasa.

Esas fuentes, además, preparan mucho mejor las noticias, incluyen material de archivo, lo presentan fácil y bonito, invitan, hablan en lugares cómodos para los periodistas.

Las fuentes oficiales tienen también una aureola de veracidad y neutralidad (incluso cuando son partes en un conflicto) y a veces se disfrazan de “analistas” o “expertos”.

FILTRO 4 : LAS “CONTRAMEDIDAS” Y CORRECTIVOS DIVERSOS COMO MÉTODO PARA DISCIPLINAR A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Los lobbies, fundaciones y grupos de poder empresarial tienen suficientes capacidades financieras y políticas para presionar y boicotear cualquier medio que se escape de la línea general.

¿PASA LO QUE NOS CUENTAN?

En ocasiones, los medios mienten, pero no les conviene hacerlo demasiado, porque si se descubre pierden mucha credibilidad. El funcionamiento es más complejo que mentir, está más en la forma de escuadrar las noticias, su empaquetado, extensión, ubicación, tono, titulares…

Los medios se retroalimentan y entran en contraprogramación. Por eso, cuando una noticia es seguida por uno, todos se vuelven hacia ella, y dejan de informar de otras cosas… y de esa misma noticia a la semana siguiente, cuando desaparece de la agenda.

Informan, además, para abaratar costes, desde lejos, con fuentes que no están en el lugar de los hechos.

Se aprovechan las circunstancias de “exceso de realidad” (concepto de Baudrillard, por ejemplo en el 11-S) en que la conmoción disminuye la racionalidad, para inocular su interpretación.

Sobre el mismo tema (por ejemplo, derechos humanos) se aplican parámetros de valoración completamente diferentes si el país de que se habla es ‘amigo’ o ‘enemigo’.

No se habla de ciertos asuntos. El “Proyecto Censurado”, de universidades estadounidenses, emite cada año un informe de las veinticinco noticias más importantes censuradas por los grandes medios.

SIN CONTEXTO NI ANTECEDENTES

La información se presenta sin contexto, lo que hace que en realidad no se entienda.

Por una parte, se simplifica; se considera que el producto no debe ser muy elaborado, para llegar a todo el mundo, por lo que se rebaja el lenguaje, desaparecen los matices. Al final, todo queda siempre en el maniqueo buenos / malos.

Por otra, la prisa en emitir también hace que la información se desprovea de lo que permitiría entenderla. El periodista llega y al rato ya está transmitiendo, sin informarse, o simplemente le pone el micrófono a alguien que pasaba por allí. No se trata de comprender qué pasa, sino de asistir a un acontecimiento.

Cuanto más superficialidad, menos reflexión. Por ejemplo, con la miseria se harán noticias muy “humanitarias” sobre el hambre, o conciertos con esa ‘causa’, pero no se informará de las condiciones económicas que la provocan.

El no contextualizar no es banal. La misma cantidad de muertos en China que en India dará lugar a abundante información anticomunista en el primer caso (haciendo del comunismo el contexto), y a mucha menos información y en términos de catástrofes naturales en el segundo (omitiendo el contexto capitalista).

El lenguaje audiovisual tiene a neutralizar el pensamiento. Por una parte, el vídeo intenta provocar sentimientos; como el espectador vive esos sentimientos como ciertos, exporta esa presunción de veracidad a la información que ve con las imágenes. Por otra parte, la existencia o no de material audiovisual es crucial para que una noticia llegue a antena.

EL LENGUAJE

Se utiliza un lenguaje que aparenta información, neutralidad y distanciamiento, cuando en realidad se está informando, parcialmente y con implicación del medio. Se intenta que el lenguaje parezca virgen, no tocado por humanos; la mejor propaganda es la que parece información.

Por otra parte, ese lenguaje omite, se autocensura expresiones concretas, como “clase social”, cuya existencia se obvia y se sustituye por etiquetas identitarias (religión, región, raza, …).

Hay un conjunto de etiquetas descalificadoras que se repiten sistemáticamente. Los profesionales se apuntan a ese lenguaje formalmente aséptico para que no parezca que tienen opinión propia.

También se utiliza la desaparición del sujeto actuante (los combates ‘estallan’, los manifestantes ‘mueren’, el hambre ‘aumenta’, …, omitiendo quién y por qué inicia un combate, quién ha matado a esos manifestantes, por qué ha crecido o quién ha hecho aumentar el hambre).

EL LENGUAJE EN LA ECONOMÍA

En la información económica es donde el lenguaje está más lastrado, porque sólo hay una verdad válida: la útil para los propietarios de los medios, el neoliberalismo.

Así, toda medida que anule las mejoras sociales y de los trabajadores serán “reformas”, se llamará socialista “moderno” al que se haya vuelto privatizador, se dejarán caer frases como “pese a ser de izquierdas ha intentado mantener a flote la economía” o “EEUU seguirá siendo el garante del sistema de reglas internacional”.

ADSCRIBIRSE LA OPINIÓN PÚBLICA

Si cuando los medios transmiten noticias intentan hacer creer que la realidad es lo que cuentan, cuando opinan, en lugar de reconocer que es su postura editorial, suelen esconderse detrás de “la opinión pública”, “un clamor popular”, …, sin ninguna prueba de que se trate de algo generalizado. Por esta vía obtienen en el receptor una percepción de legitimidad.

EL ETNOCENTRISMO Y LAS JERARQUÍAS

La mayoría de las noticias se centran en lo que pasa en el mundo occidental, prescindiendo de buena parte de los temas del Tercer Mundo. Esa perspectiva occidental es la que se hace que se hable más de obesidad que de hambre, o que se dé más importancia a los animales en África que a los africanos.

Los noticiarios encuadran como normales relaciones de jerarquía entre los países, en las que unos gobiernos reprenden a otros.

DETRÁS DE LOS LÍDERES

La prensa sigue a los líderes, a los gobernantes. Incluso si ellos van a un lugar donde se ha generado una noticia importante, el líder visitante y sus declaraciones serán más importantes que el suceso.

SILENCIO CON LAS MARCAS

Cuando una noticia de carácter negativo sobre el mundo empresarial o económico es inevitable, los medios tienden a omitir el nombre de la empresa o sus marcas comerciales, para que no se vean perjudicadas.

Igualmente, las empresas logran colocar como noticias lo que no son sino informaciones publicitarias.
EL FALSO PLURALISMO
Diversos mecanismos de fingimiento de pluralismo: A menudo, el medio da dos versiones opuestas de un hecho, aportadas por ambas partes, pero no intenta contrastar cuál es la cierta, incluso si se trata de un hecho objetivo y mensurable.

También se realizan debates en los medios que, en realidad, sólo recogen diversas variantes de una opinión, omitiendo que hay gente que plantea una postura radicalmente diferente.

Otras veces se informa con una total equidistancia, omitiendo el contexto y la información que permitiría al receptor posicionarse (¿es Francia en 1942 un “conflicto entre fuerzas alemanas y guerrillas francesas”, que es como se presentan muchas noticias actuales, o hubo una invasión previa de Francia por alemanes?).

FUENTES Y ANALISTAS

El número de fuentes por cada noticia es bajísimo. Algunos estudios dan un número medio por debajo de la unidad (¿?) y más aún en los telediarios.

Los grandes grupos de poder son expertos en colocar en los medios como “analistas” a personas cargadas de su ideología.

SILENCIO / PORTADA

El uso de agenda setting por los medios es eficaz. Se observa por ejemplo al preguntarle a la gente cuáles son los problemas principales y cuáles los suyos: en el primer apartado aparecerán los sugeridos por los medios.

El llevar a portada cualquier suceso de un país ‘enemigo’ y ocultar todos los del país ‘amigo’ también genera una percepción falsa de la realidad. Países muy poblados y con muchos incidentes no aparecen, mientras que Cuba o Bolivia continuamente.

II – EUROPA, SIN CONOCER LO QUE PASA EN CASA

NO RESUMIDO. (La Constitución Europea, Yugoslavia, emigración, proceso de Bolonia, …).

III – AMÉRICA LATINA, ¡QUE VIENE EL POPULISMO!

NO RESUMIDO. (Venezuela, Cuba, Colombia).

IV – EE.UU., TODO BAJO CONTROL

NO RESUMIDO. (Katrina, elecciones presidenciales).

V – ASIA, LA “GUERRA CONTRA EL TERRORISMO” Y EL DOBLE RASERO DOMINAN LA AGENDA

NO RESUMIDO. (Palestina, Iraq, Afganistán, Líbano, China).

VI – ÁFRICA, EL GRAN OLVIDO

NO RESUMIDO. (Ruanda, Somalia, Sáhara, Kenia).

VII – ¿QUÉ HACER?

En primer lugar, no hay que olvidar la responsabilidad del Estado en defender nuestros derechos a informar y a recibir una información plural y veraz. Es un derecho constitucional y de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

PREGUNTAS ANTE UN MEDIO

Hemos de fijarnos en quiénes son sus dueños, porque está claro que eso influye en lo que nos cuentan y cómo y en lo que nos ocultan. También hemos de conocer si esos dueños forman parte de un grupo económico más amplio. Y fijarnos en quién les contrata la publicidad.

DEFENSA Y DESCONFIANZA

Ante los medios, tenemos que darnos cuenta de que abundancia no significa pluralidad, y que neutralidad e imparcialidad son tópicos. Debemos plantearnos:

  • ¿La información la ha elaborado el medio o es una comunicación de una parte interesada (incluidos “estudios”)?
  • ¿El hecho tiene la importancia que le dan? Hay que comparar con sucesos similares de otros países para ver si lo están sobredimensionando.
  • ¿Se ocultan o se identifican correctamente las fuentes y los “analistas” o “expertos”? ¿Intenta el medio arrogarse la “opinión pública”?
  • ¿Lo que cuentan es un hecho o la versión de una parte?
  • En un conflicto del que nos muestran varias opiniones, ¿son de todas las partes o son matices de la misma?
  • Si el mensaje es audiovisual, ¿se ha dramatizado (representado)?
  • ¿Hay una fuerte carga emocional en el mensaje audiovisual que nos predisponga a favor de una parte?
  • Pensemos en el contexto: ¿nos lo han contado?, ¿sabemos las razones de ese enfrentamiento?

OJO AL SÚBITO SATÁN

Cuando observemos que, de una manera coordinada, los medios empiezan a contarnos graves violaciones de los derechos humanos en un país, debemos desconfiar, puesto que a menudo son la fase inicial de una agresión militar o económica desde nuestros países. Debemos estar atentos a:

  • Las comparaciones con lo que sucede en países cercanos. ¿Nos están enseñando lo que pasa en uno y ocultándonos lo que sucede en el de al lado?
  • Por malos que sean “los malos”, ¿se nos están transmitiendo sus argumentos o se ocultan?
  • Cuando se criminalice la violencia o el disturbio, pensemos si se han sufrido previamente agresiones igualmente o más graves como el hambre, la enfermedad no tratada, el abuso.
  • Desconfiemos de las expresiones de buenos y malos (“terroristas” / “fuerzas de paz”).

PARTICIPAR / PROTESTAR

Aunque las posibilidades son muy escasas (cartas al director, llamadas a emisoras de radio, comentarios en los medios de internet), no hay que dejar de usar todas las vías para hacer ver a los medios que nos hemos dado cuenta de su mala praxis en tal o cual información. Y si no nos hacen caso, hacer llegar esa queja y ese silencio subsiguiente a medios alternativos.

También hay que apoyar y exigir la publicación de los estudios científicos sobre la información que elaboran los observatorios de medios (y que éstos suelen ocultar).

SI SOMOS EMISORES

Informar de lo que nos afecta es un derecho constitucional. No sólo de lo que nos ha sucedido personalmente, sino de todo lo que nos importe.

Es importante preparar bien la información (cuanto mejor elaborada, más fácil es que un medio perezoso la use): que además de opinión contenga datos, contexto.

Y hacerla llegar a los medios grandes y a los alternativos.

OTRA INFORMACIÓN ES POSIBLE

Relación de medios alternativos de internet en información internacional:

Medios mixtos, en papel, radios, televisiones:

ALGO DE PACIENCIA

Curiosamente, somos resignados frente a los medios de los poderosos, y sin embargo estrictos y rigurosos con los medios alternativos, de los que esperamos más. Debemos ser más flexibles y pacientes con ellos, no dando por sentado que estén de acuerdo con nosotros al cien por cien. Y deberíamos ser muy participativos en ellos.

EL REFERENTE INTELECTUAL

Es una cuestión polémica, pero el rechazo a los referentes intelectuales, analistas de trayectorias intelectuales y éticas muy serias, es un error. Y no casual, sino que es consecuencia de que desde el macartismo se ha fomentado el desprecio al intelectual crítico.

BITÁCORAS

Aunque evidentemente suponen una perspectiva muy personal, no hay que dejar de usar también las bitácoras de quienes nos parezcan referentes intelectuales para informarnos.

Algunos cuentan en sus blogs lo que no pueden contar en sus trabajos en los medios.

SI NOS HEMOS PERDIDO

Si ante un tema interesante nos sentimos desbordados, porque los medios nos bombardean con sus píldoras continuas de información descontextualizada y tramposa, en vez de dedicar más y más tiempo a esos medios para conseguir entender algo, debemos serenarnos y buscar algo diferente.

Preferentemente un libro, o reportajes en profundidad. Para ello buscaremos en nuestros referentes intelectuales o en la recomendación de personas u organizaciones que, por su trayectoria, nos parezcan fiables.

ELIJAMOS NOSOTROS

Puesto que los medios viven de vendernos a nosotros, como audiencia, a las empresas publicitarias, no hemos de dejarnos llevar por el aluvión de pseudoinformación que nos invade. Les estamos regalando nuestro tiempo.

Debemos seleccionar, elegir, acceder a la información que nos interesa. Es la misma línea que supone el reproductor de mp3 e internet frente a atender a las radios y las televisiones con sus anuncios, sus miles de banalidades entre cada cosa que nos interesa.

PERIÓDICO PERSONALIZADO

Lo interesante sería construir nosotros cada día nuestro propio periódico, entresacando de medios comerciales y alternativos los artículos que nos interesan.

TECNOFILIA / TECNOFOBIA

Si es una visión falaz ver las nuevas tecnologías como una conspiración contra nosotros, también hay que estar muy atentos a no quedarnos en un flujo cerrado de vida entre informadores e informados virtuales, que no tenga incidencia social. La realidad está en la calle y es ahí donde se puede cambiar la verdad de las cosas.

A la vez, hay que defender la red para que el mundo informativo deje de parecer unos sordos dirigiéndose a unos mudos.

UN LLAMAMIENTO

La sociedad está muy escindida entre un grupo muy bien informado que toma decisiones ejecutivas y grandes masas que se sientan pasivamente y reciben información parcial, atontadora. Hoy día, como esas masas pueden votar cada cuatro años, los primeros han tenido que aprender a ser verdaderos especialistas en la “fabricación del consenso”, han de transmitir la sensación de que se informa, se comprende, se debate.

Estar informado es un derecho, pero también un deber. Renunciar a ello es incapacitarnos para ser libres.

EPÍLOGO

El sistema de medios de comunicación tiene buen nombre y los ciudadanos le dan mucha importancia. Ahora bien, tiene muchos menos controles democráticos que los propios políticos, y son cualquier cosa menos informadores desinteresados.

Su poder es un verdadero peligro y, frente a ellos, lo que nos queda es trabajar en inocular en la ciudadanía pensamiento crítico, una cierta desconexión que anule el carácter de receptores pasivos que no cuestionan nada, para conseguir personas con pensamiento propio, conscientes de la complejidad del mundo y buscadores de su propia información.